- Pon el bacalao a remojo durante treinta y seis horas, cambiando el agua cada doce horas. Escúrrelo colocándolo sobre papel absorbente de cocina.
- Pasa por harina los trozos de bacalao sacudiendo la sobrante.
- Vierte el aceite en una paella (o cazuela) y caliéntalo a fuego medio. Fríe ligeramente las migas de bacalao y pásalas a un plato, reservándolas.
- En ese mismo aceite sofríe a fuego suave el tomate pelado y cortado en trozos pequeños y el diente de ajo prensado.
- Cuando el tomate esté deshecho añade el pimentón, rehoga rápidamente y agrega el arroz. Rehógalo dos o tres minutos, removiendo rápidamente para evitar que se queme.
- Vierte cuatro tazas de agua caliente con el azafrán desleído en ella.Sazona con sal.
- Coloca también los pimientos cortados en tiras.
- Remueve una vez más y deja que hierva a fuego fuerte diez minutos y baja el fuego paulatinamente hasta concluir los veinte minutos de cocción.
- Dos minutos antes del final de la cocción agrega el bacalao.
- Apaga el fuego y tapa el arroz con un paño de cocina limpio y deja reposar diez minutos antes de servir.
Acompaña con huevos fritos.